Un cambio
Desde que estoy en atención al cliente he visto muchas cosas curiosas, preguntas tontas, enfados incoherentes. Se me olvida contarlo aquí. Pero este caso quedará para la posteridad:
Un buen día un señor cliente me trajo un superglue vacío, el envoltorio de éste con el cartón como cuando se moja y se seca, y otro superglue sin abrir pero con las mismas características.
Cliente: Mira, compré esto en otro Carrefour y venían vacíos, y quería descambiarlos. Lo que pasa es que… *me saca trocitos de papel y me los pone encima del mostrador*… Rompí el tiquet. Pero lo tengo aquí, se ve que es de aquí y se ve que son dos superglues…
Hum. Sí, en efecto. Se veía que era de Carrefour y se veian anotados los dos superglues. Se veía la fecha, se veía todo. Pero el tiquet tenía un pequeño inconveniente: ESTABA ROTO. A cachitos. Me costó hacerle entender al buen hombre que el tiquet tiene que estar en perfectas condiciones para poder hacer un cambio. Por si acaso llamé al responsable, y me sentí idiota describiéndole el estado del tíquet, pero evidentemente me dijo que le dijera al señor cliente que si eso fuese al otro Carrefour, a ver si se lo cogían allí (jusjus).
Me hubiera gustado saber el final de la historia. Y las caras de todo el mundo, unos al ver el tiquet, otros al (supongo que) negarsele el cambio. Pero qué mala soy…
Estúpida de mí…
*Una amiga de la hermana de Santi se echa en la cama a hablar con la hermana de Santi, y la novia de un primo de Santi*
Santi: Alaa, alaa! Tú como en tu casa eh? Echándote en la cama porque sí…
Hermana: Hombre, que haga lo que quiera, no se va a estar apoyada en la pared…
*Yo estaba apoyada en la pared*
Hermana: *se da cuenta cuando el resto de personas ya me habían visto y me habían mirado con cara de bastante complicidad* ¡Uy, perdona! Ven, siéntate aquí con nosotras…
Qué vergüenza más horrible. Qué corte. Qué de todo… Nunca me voy a poder llevar bien del todo con la familia de Santi…
Cosiendo
Se me ha hecho un pequeño agujero en una zapatilla, así que he decidido hacer un apaño, al menos hasta que me compre otras. Y qué mejor que coser el agujerito.
Después de unas cuantas pasadas de aguja… ésta se rompe. Vale, no hay problema, se cambia de aguja.
Ahora viene la guasa: El dedal tiene dos agujeritos. Pues he ido a empujar la aguja con uno de esos dos. De la sangre que ha salido de mi dedo podría haberme hecho donadora y todo.
Dos agujeros… Sí, estaba destinada a pincharme. Y eso (más lo de la aguja) era una pista del destino que me decía que no cosiera el agujero, porque hoy se volvería a descoser. Seguro que se descose, y cuando lo haga me echaré a llorar, en homenaje al pinchazo de mi dedo.
Si es que las 8:00 a.m…
*Situación: Alicia se dirige a las 8:00 a.m (y algo más; llegaba tarde) a la puerta del instituto. A lo lejos ve a Yéssica, sentada, supuestamente esperando a Andrea para ir juntas a la universidad*
Alicia: *Silba. Yéssica no responde. Vuelve a silbar. Yéssica sigue sin reaccionar.* YÉSSICAA!! *Yéssica mira justo al lado contrario a dónde estaba Alicia*… AQUÍ!!
Yéssica: *Por fin se da por aludida* Aaaaah!! *risa* Holaaa!!
Es que las 8:00 son muchas 8:00, y nadie coordina… la próxima vez me llevaré un silbato de estos de ultrasonido, a ver si le hace más efecto que mis mega-silbidos-de-la-muerte… porque mira que no enterarse de mis silbidos…
Amenaza culinaria
Hoy yo misma he hecho la cena. A mi hermana arroz. A mamá dos huevos fritos con aceite y vinagre. A papá dos huevos fritos con patatas. Y a mí un huevo frito con patatas. Pues bien…
- El arroz me ha quedado un pelín crudo.
- De los cinco huevos que he hecho, la yema de tres se me ha roto cuando los echaba a la sartén.
- A saber si mis padres han encontrado trocitos de cáscara del huevo.
- Las patatas eran totalmente irregulares y cortas (claro, las he cortado yo).
- La mitad de las patatas se me han quemado.
Pero si a mí me gusta cocinar *llora desesperadamente*… y creo que muy pocas veces se me habían roto los huevos así *sigue llorando desconsoladamente*… y bueno era la primera vez que cortaba patatas para freírlas así a lo largo, pero yo… *continúa llorando desquiciadamente* yo quería que me salieran bien *snif snif, y deja de llorar*.
La próxima vez lograré que mis padres no me vean como una amenaza contra la buena cocina. O bueno, dejémoslo en cocina a secas… Si me pongo a hacer “buena cocina”… ¡Qué sacrilegio montaría!
Ocupado
Yo suelo repasarme las cejas y el bigote por la noche, antes de irme a la cama. Y hoy, como cada vez que me da, he ido al lavabo y me he puesto delante del espejo a eliminar esos pelos. De golpe la luz se apaga. Digo "Ei!", por si era alguien que quería entrar. Efectivamente, la puerta se abre, y me encuentro de cara (relativamente, porque todo estaba oscuro) con la amiga de mi madre, que está durmiendo en nuestra casa. ¡Qué susto se ha llevado la mujer! Yo me he partido de risa, cómo no. Pero, ¿no me ha oído?
En fin, he recogido todo y le he dejado paso a la pobre mujer. No he terminado, y tendría que volver al baño. Después de estudiar volveré. Todo será que se me olvide y mañana vaya a clase con media ceja hecha y media no…
Alicia está enferma
Un catarro, supongo. Pero creo que nunca un resfriado me había afectado tanto. Muchos mocos, mucha tos, fiebre, dolores de cabeza causados (supongo) por la fiebre… pero si casi me ahogo esta noche por los mocos! Y todo empezó por un poquito de tos…
Llevaba con la tos una semana o así, con dolor de garganta un poco más, y el miércoles una tos que asustaba (Santi me decía "Tos de perro, tos de perro"…). El jueves decidí quedarme en casa, y menos mal que lo hice porque estuve con fiebre y todo. El viernes llegaron los mocos, aunque ese día ya me encontraba mejor. Pensaba ir a ver a un compañero de la clase a una exposición de trabajos el sábado, pero el sábado me levanté hecha polvo, además me dolía la muela, aunque después dejó de doler, por la tarde me dormí y al levantarme tenía 38 y medio de fiebre… hoy me he levantado con el mismo dolor de muelas, con la misma tos y con la misma mucosidad, con la diferencia de que el dolor de muelas me ha durado todo el día… por suerte hoy no he tenido fiebre.
La muela… la muela… dice mi madre que puede ser la muela de juicio que esté empujando a las demás para hacerse sitio… Digo yo, que si dicen que llegará un momento en que no saldrá más en la especie humana… ¿POR QUÉ NO DEJA DE SALIR YA?
Entonces tenemos un dilema… ¿Ir o no ir a clase mañana? Total, creo que perderé el tiempo de las dos maneras… y qué mejor manera de perderlo que estando en casa (aunque enferma) haciendo lo que una quiera… Cosa que haría seguramente si mis padres no estuvieran… Si Alicia no tiene fiebre, debe ir a clase.
Me pregunto cómo sería la vida estudiantil si no existiese la fiebre…
Para recordar
Alicia, la increíble recuerda-todo… Sí, esa Alicia que siempre se acordaba de todo, y que todos la admiraban con cada detalle que recordaba… HA OLVIDADO ALGO!
No, bueno; lo ha recordado tarde.
Resulta que cuando me fui a apuntar a la EOI, por septiembre, en la cola vi a una chica que me llamó la atención, no sé por qué. Pero estaba empeñada en que tenía que hablar con ella. No hablé con ella, por supuesto, y habría sido demasiada casualidad que nos tocase en la misma clase, aunque sí hacemos el mismo idioma. Yo de cinco a siete, y ella de siete a nueve. No pensé más en ella.
Hoy he ido por primera vez a darle clases de matemáticas a una chica de segundo de ESO. Entro a la casa, saludo a la chica, y veo a la chica de la EOI en esa casa OoO. Me he quedado sorprendidísima xD. Nada, he hecho la clase y me he ido.
Ahora, me he quedado pensando en lo de esta tarde. El pensamiento ha sido algo así:
"Yo conocía de vista a la chica a la que le doy clase ._. *antes no había hablado más con ella que por teléfono*… Ah! Creo que ya a situo! Iba a mi colegio de primaria! Sí… y tenía de hermana a esa estúpida repelente un año mayor que yo que se llamaba Ana… Ana… ANA ERA LA DE LA EOI!!! DIOS!!!"
Me parecen increíbles este tipo de casualidades. Quién me iba a decir a mí que aquella chica misteriosa era Ana?? Por favor, si ha cambiado muchísimo, pero recordando y tal… sí, es ella.
Increíble. Y más increíble me parece aún que no la haya reconocido desde el principio. Mi memoria falla! Noo! Tan pronto no!
Quizá estemos predestinadas a hablarnos otra vez… Pero si nunca nos hemos llevado bien!!! Todo por ir (ella) de mayor y de "No podéis pasar los más pequeños de 8 años!!"… Dictadora infantil… A ella pertenecen la mayoría de recuerdos malos que tengo sobre mi infancia!!
Era mío :’(
Debe de ser divertido cuando dejas a alguien con las ganas de algo.
…
M (Mamá): Mira Alicia, que le compré ésto a tu prima Jenny para navidad *señala una caja de pinturas [maquillaje] enorme*, pero luego vi otro *señala un maletín de pinturas también grande* que me gustó más y ahora con la caja no sé qué hacer. La quieres?
A (Alicia): Vale ^^!
*Alicia abre la caja y mira todas las sombras, todos los coloretes, todos los lip gloss… Cuando, de pronto, aparece Mamá por detrás*
M: A ver, a ver… ay! Estas sombras te las cojo, vale? Que son rositas, muy monas… y las marrones también… Y bueno lo demás, cuando me falte a mí, te lo pediré a ti ^^. Gracias, hija!!
A: …
Mamá es una interesada. ¿Servirá de excusa si yo me vuelvo interesada también? Bueno, por lo menos dio las gracias…
Esta vez llamaron a la puerta
Primero fue la vecina. La reconocí antes de abrir porque siempre pica de la misma manera a la puerta. Papararapa chimpón, pero en golpes a la puerta. Seguro que os ha quedado claro
. ”¿Está tu madre? ¿No? ¿En casa de tu abuela? ¿Que está malita? Bueno, pues dile que la he picado, que me he acordado de ella. Si necesitas algo estoy aquí, ¿eh? Aaale, adiós ^^“. A estas horas si abro yo, es porque mi madre no está (hablo de la 1 y poco ^^U).
Y… ¿Por qué me trata como si tuviera 10 años?
Después le tocó a uno que por poco lo dejo en la calle. Como esta vez picaron desde abajo de una manera que no reconozco, me asomé a la ventana. Pensé que sería correo comercial, así que dejé estar. Picaron otra vez. El correo comercial no pica dos veces al mismo piso. Así que cogí el interfono, y pregunté. “Traigo un ‘no-sé-qué’ para P**** L****“. Yo y mis “bueno ^^U” surgieron a la luz, así que le di al botón de abrir la puerta.
El chico sube y me empieza a explicar, que no es un giro, pero es como si fuera, que es algo de valor. Que si se podía fiar de mí, que si no, tendría que pagar él 50€. Me pide mi nombre y mi apellido, luego el DNI y después me hace firmar. Mientras firmo, me vuelve a repetir que esto lo tendrían que dar en mano, pero que si se puede fiar de mí. Le repito que sí. Me vuelve a decir otra vez que sobre todo que se lo dé al tal P**** L****. Me pregunta que si soy su hija. Y luego me pregunta que si me acababa de levantar. Le he dicho que se me queda la cara de dormida durante mucho rato. Me han dado ganas de decirle que la cara se me queda así para asustar a la gente indeseable que viene a tu casa a la 1:30 del medio día y te hacen recibirlos para firmar una cosita y ale. Pero he pensado en que era mejor callar. Por fin se va, dejándome a saber qué valorado en 50€. Como última advertencia, me dice, bajando las escaleras “Mira que si lo pierdes te venimos a buscar!“… Sí, ahora lo esconderé, negaré que vino nadie a dejar nada, mi padre denunciará, harán pagar al hombre ese 50€ y… ¡NO! Di mi nombre verdadero, mi DNI verdadero, y mi firma verdadera. Lástima… era un plan perfecto.
¿De verdad tengo cara de ladrona? Bueno… con esta cara… eh, que me levanté a las 12. Pero… ¿De verdad sigo teniendo la misma cara que hace hora y media?? Qué vergüenza…
De marcha
Creo que fue la peor resaca de mi vida. Vale, es la segunda, pero de las dos que tuve, ésta fue la peor. Y yo digo… es lo que tiene salir hasta las 7 de la mañana por ahí de juerga. Navidad. Y mis primos que me secuestran. Y yo no voy a decir que no.
Al principio no me iban a dejar entrar… se me olvidó el DNI en casa. La discoteca era para mayores de 16. Yo tengo 17, y creo que… vale, no los aparento. Pero entre las botas, el maquillaje, la ropa y el pelo que llevaba, creo que sí. Al final sí me dejó entrar. “Pero que no beba; como la pillen bebiendo la echan“. Qué ingenuo… ¿De verdad pensaba que iba a entrar sin beber por no poder enseñar un papelito plastificado con una foto y la fecha de nacimiento?? Repito: qué ingenuo…
De todas maneras tampoco bebí tanto. Un cubata (vodka con limón… ay, ¡qué bueno estaba!) y un traguito de cada una de las bebidas de mis primos. Y vaya… la novia de uno de mis primos me dejó a probar el tabaco. No me siento grande por ello. Además, que no me gustó. Nunca entenderé por qué la gente se engancha a eso. Nunca.
Y lo que tiene no beber durante todo el año toda la vida y hacerlo de golpe con un vodka, es que eso; te me sube enseguida. También colabora el no estar acostumbrada a llevar tacones. Recuerdo que mientras bailaba no distinguía nada. Las luces se me hacían brillos en el vacío. Y además, mis pies se iban solos por culpa de los tacones… bueno, no sólo por los tacones. Pero recuerdo que me iba hacia los lados en contra de mi voluntad, y que mientras lo hacía, y luchaba por enderezarme y no caer, la novia de mi primo se reía. Culpable. Ella es la culpable de que a mí también me diera la risa, y que por ello mi lucha contra la fuerza de la gravedad fuera casi inútil. ¡Pero no! No caí al suelo. Soy novata pero con el don del equilibrio.
Saltándome todo lo que quedaba de noche (y no porque no me acuerde… sois malvados pero os equivocáis: me acuerdo de todo casi todo perfectamente, por mucho que os pese), tengo que recalcar una anécdota del final: uno de mis primos (tiene casi mi edad) y yo bailando “Maquillaje” de Mecano. Sólo pusieron hasta el primer estribillo, pero fue lo mejor. Imaginaos a dos personas cogidas de la mano, a la altura de la cabeza, dando saltitos y girando, y cantando la canción a gritos (pero sin oirse nada), moviendo la cabeza como locos de la vida, a un lado y al otro con 30 oscilaciones por segundo. No sé cómo no nos explotó la cabeza.
Yo no soy así. Yo siempre fui muy formalita. Lo único que llegué a hacer fue… espera. Si contamos a los días anteriores a la primera vez que bebí (que fue la anterior a ésta, y fue en septiembre), lo único que llegué a hacer fue… nada. No hice nada en toda mi vida. Ni bebí, ni fumé, ni hice otras cosas de las que se pueda decir “Es una adolescente normal“. Hoy me dijo una de mis mejores amigas, mientras le explicaba el relato: “No me esperaba esto de ti“. Y yo le respondí “Me estoy haciendo mayor“. Soy plenamente consciente que para la mayoría de gente que tiene mi edad, ir de fiesta cada finde (con lo que esto conlleva) o fumarse 3 paquetes de tabaco (y demás) al día es una costumbre ya. Son mayores. Ja, ja, ja. Me río por no llorar.
Pero bueno, de tanto en tanto tampoco va tan mal. Y más cuando los días de no-fiesta te pesan y te agobian con el estrés y el cansancio. Será que, efectivamente, me estoy haciendo mayor…
Sesión de piscina
Ayer mi hermana tuvo piscina, y era el día de demostración a los padres. Mi madre me ha enseñado los vídeos hoy… Sin comentarios.
Primero sale al bordillo de la piscina, gritando “Mama! Papa! Miradme!!”. Después salta con el churro. Se pasa al bordillo lateral, sonríe a la cámara, pedalea un poco agarrada al bordillo y al churro. Por fin parece que se decide a nadar. Pero… falsa alarma: da un par de pataletas en el agua y se vuelve a agarrar. La niña vuelve a sonreír a la cámara. Se oye a mi madre decir “Pero nada!! Que te estoy grabando!!”. A mi hermana sólo se le ocurre sonreír de nuevo. Y vuelve a dar un par de pataletas en el agua sin agarrarse al bordillo. Después de repetir este proceso un par de veces más, por fin se pone a nadar “en serio”. Cuando llega al final (que su compañero había llegado ya hacía un ratito), se hunde y sale. Pero sale de tal manera que, desde luego, yo habría dicho “esa no es mi hermana”: Las gafas se le habían bajado, y con estas, los ojos parecían habérsele deshecho, hacia abajo (no sé si me explico). Se le habían salido algunos mechones de pelo y los llevaba por la cara, medio cubriéndola. Encima pálida que iba. Aún dudando, hubo una prueba que me afirmó que realmente era mi hermana y no la habían cambiado al zambullirse: los dientes. Espero que cuando crezca, los dientes se le hagan más pequeños.
Y es que… mi hermana ensaya delante de las cámaras para cuando sea mayor: quiere ser cantante. Y qué más dará nadar, si lo que importa es quedar bien delante de las cámaras?
La manivela
Último día de clases. Parece ser que la felicidad aparecía en mi rostro, o a saber qué tendría yo hoy en mi cara, que el profesor de filosofía me ha mandado a mí a por la manivela de la persiana. Mi clase está en el tercer piso. La manivela en conserjería, y conserjería en la planta baja.
Alicia baja. Coge la manivela y sube. Al intentar meter la manivela en el aparato raro de la ventana, no entra. ¡Bien! Se oyen murmullos y Alicia baja otra vez los tres pisos, para volverlos a subir con la manivela correcta. Después de abrir las cuatro persianas, y de que el profesor me dijese “Molt bé, noia”, o lo que vendría a ser en castellano, “Muy bien, chica” (sonriendo el señor, que éste tiene mucho sentido del humor y le gusta reírse de la gente que, según él, “se esfuerza”); vuelta a la planta baja a dejar la manivela.
…
¿Por qué no cada clase tiene su propia manivela? ¿Por qué mi clase tiene que estar en el tercer piso? Y lo más importante: ¿Por qué tengo que tener a un profesor tan idiota así?
La luz
A (Alicia): Mamá no me lo creo: ya estoy de vacaciones *o*.
M (Mamá): Apágame la luz, hija.
A: Vale, pasa de mí ¬¬
*Alicia apaga la luz del comedor y se va*
M: Alicia!!
A: Da igual, déjalo!! ¬¬
M: Da igual no; quería que apagases la luz de la habitación, no la del comedor!
A: …