Tonti

Noviembre 18, 2009 at 9:30 pm (Conversaciones, Diario de una cajera, ¡Sorpresa!)

El otro día una nena muy mona intentó saltar la valla de cierre de la caja de detrás mío.

Alicia: *lo más dulce posible* ¿A dónde vas?
Nena: *me miró, siguió intentando saltarla*
Alicia: *tiernísimamente* … No puedes pasar por aquí, te vas a hacer pupa *sonriendo para sonar más dulce aún*

La nena me miró de nuevo y fue corriendo hacia la madre.

Nena: *desde el final de la caja* ¡Hola tonti!

Cara de estupefacción por mi parte, riéndome, alguna regañona por parte de la madre.

Madre: !! ¿Por qué la llamas tonti? ¡Pero mira qué confianzas! Pídele perdón a la nena,va…
Nena: … *se acerca a mí por el lado abierto y me da un beso en la mejilla*

… Si algún día dejo este trabajo (que espero que sí…), cosas como estas me harán añorarlo… :) .

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Un cambio

Noviembre 11, 2009 at 11:46 pm (Algún día lo entenderé, Diario de una cajera, Suele pasar... o no)

Desde que estoy en atención al cliente he visto muchas cosas curiosas, preguntas tontas, enfados incoherentes. Se me olvida contarlo aquí. Pero este caso quedará para la posteridad:

Un buen día un señor cliente me trajo un superglue vacío, el envoltorio de éste con el cartón como cuando se moja y se seca, y otro superglue sin abrir pero con las mismas características.

Cliente:  Mira, compré esto en otro Carrefour y venían vacíos, y quería descambiarlos. Lo que pasa es que… *me saca trocitos de papel y me los pone encima del mostrador*… Rompí el tiquet. Pero lo tengo aquí, se ve que es de aquí y se ve que son dos superglues…

Hum. Sí, en efecto. Se veía que era de Carrefour y se veian anotados los dos superglues. Se veía la fecha, se veía todo. Pero el tiquet tenía un pequeño inconveniente: ESTABA ROTO. A cachitos. Me costó hacerle entender al buen hombre que el tiquet tiene que estar en perfectas condiciones para poder hacer un cambio. Por si acaso llamé al responsable, y me sentí idiota describiéndole el estado del tíquet, pero evidentemente me dijo que le dijera al señor cliente que si eso fuese al otro Carrefour, a ver si se lo cogían allí (jusjus).

Me hubiera gustado saber el final de la historia. Y las caras de todo el mundo, unos al ver el tiquet, otros al (supongo que) negarsele el cambio. Pero qué mala soy…

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Enfermita…

Agosto 13, 2009 at 5:33 pm (Diario de una cajera, Sin Comentarios)

Creo que tengo que ir a médico. Al psicólgo quizás. O en caso de ser muy serio, al psiquiatra directa.

¡Tengo ganas de ir a trabajar!

¿Es grave, doctor?

 

Ains… todo el mundo me dice que es “normal”, porque todo es nuevo, estoy aprendiendo y de momento no se han montado follones. Dicen que luego lo odiaré, tanto o más que a la caja. Pero yo digo que son envidias por curar…

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Atención al cliente, dígame…

Agosto 12, 2009 at 11:50 pm (Diario de una cajera, ¡Sorpresa!)

Como sabéis, hace unas semanas le pedí el grandísimo favor a mi generosísima jefa de que mirase mis horarios, que los mejorase a poder ser.

 

(me dijo que miraría de hacer algo, a ver cómo veía agosto)

 

 

El otro día le comenté a mi queridísima (sobre todo desde que vi mi horario de agosto) jefa que si podía hacerme el grandísimo favor de dejarme el contrato ampliado hasta navidades, o más.

 

(me dijo que dependía de RRHH)

 

 

También le dije que si podía hacerme el grandísimo favor de que si salía algún puesto de algo, lo que fuera (principalmente me interesaba patinadora (eh, que las patis molan), o mostrador (estas molan mas porque hacen menos en mejores condiciones, pero no se lo propuse porque supuse que el cupo estaba lleno y a rebosar, después de que cerrasen atención al cliente de la planta de arriba), o cualquier cosa que no fuera caja, básicamente), que me tuviera en cuenta para ocuparlo, ya que últimamente me crispaban los nervios los clientes que pasaban por caja con estupideces y tonterías varias.

 

(me dijo que ya vería, que lo mismo me daban formación de financiera para cuando hiciera falta)

 

 

Y de paso le recordé que llevo dos años en la empresa y que según la normativa, a cada empleado le toca  un seguimiento (charla sobre el estado del empleado) al año, y yo no he tenido ninguno. Quiero saber cómo estoy.

 

(me dijo que se pondría a ello en cuanto acabase los horarios de septiembre)

 

 

Bastante desesperanzada, esperé a todo ello. Pues bien. Los horarios me los mejoró, como ya dije. La ampliación… aún no sé nada. Pero lo más probable es que me deje ampliada. ¿Por qué? Porque lo siguiente, el cambio de puesto, ya me lo ha facilitado. Y eees que… soy una de las chicas de atención al cliente ^^. ¡Viva el mostrador!

La gente me dice que en realidad van allí las peores broncas. Y es cierto. Pero, sinceramente, si es el único factor en contra que hay, gano por goleada con mis pros:

  • Fuentede agua a 5 pasos
  • En la grandes batallas nunca estaré sola
  • Libertad de movimiento más allá de un metro cuadrado
  • Tomate un respiro: huye detrás del cuartito
  • Y sobre todo: AIRE ACONDICIONADO

Y de paso he subido un escaloncito más en la empresa. Pero no tengo que olvidar que es temporal… y tan pronto como vuelvan todas las que faltan, Alicia irá irremediablemente a ese lugar tan odiado por todas las que vamos allí cada día como lo es… la caja.

 

Bu.

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Dulce rutina

Julio 29, 2009 at 4:19 am (Algún día lo entenderé, Diario de una cajera, ¡Sorpresa!)

Hemos vuelto. Y con ello todo lo del post anterior. Bueno, aún no he tenido que pedir ningún precio. Vamos mejorando.

 

Situación: 19:37. Alicia pone el cartelito de CERRADO y le dice al último cliente que  no se ponga nadie más en la cola. 19:50. Alicia está terminando de atender al último cliente, y se pone una señora en la cola.

Alicia: Disculpe, la caja está cerrada
Señora: *no hace caso*
Alicia: ¡Oiga, que la caja está cerrada!
Señora: … *por fin se da por aludida* Sólo llevo una cosa.
Alicia: Pero la caja está cerrada.
Señora: ¡Pero sólo es una cosa!
Alicia: ¡ME DA IGUAL! ¡La caja está cerrada! *la señora mira a Alicia con odio profundo y segundos después se va*

¿Tan difícil era de entender la palabra “CERRADA”? En fin… Si alguien lee esto pensará que “Qué tía más borde” o “Si la chica sólo llevaba una botella de agua, la tendría que haber cobrado“… No te dejes engañar.

Por un momento, imagínate que llevas tú un cestito, o un carrito. Y te digo “No te puedo cobrar, está cerrada“. Tú te enfadas, lógicamente, pero te resignas y te pones en la cola de al lado. Después de ti me viene la chica con la botella de agua, y la dejo pasar. Y tú lo ves. ¿No te indignarías? ¿No pensarías algo como “¿Por qué a ella le cobra y a mí no?“? ¿De verdad tendrías en cuenta que ella sólo lleva una cosa mientras que tú llevas 30?

Otra situación que se puede dar es la siguiente: La chica con la botella se pone en la caja y la dejo pasar. Otro cliente viene con otro artículo y lo tengo que dejar pasar porque he dejado pasar a la chica. Y así hasta cinco o seis clientes. ¡Así no me voy ni al cierre! Y como a todo el mundo, me gusta irme a mi hora.

 

Sintiéndolo mucho (o quizá no tanto), para los “¡Que sólo llevo un artículo!” están las cajas rápidas.

 

 

Y mi horario bien. Más que bien. Creo que voy a enmarcarlo, porque horarios así desde luego no se tienen todos los días (el Porfi dio resultado).

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Vuelta a la rutina

Julio 23, 2009 at 1:28 am (Diario de una cajera, Hello World!, ¡Revolución!)

Dulces y placenteras vacaciones. De mis tres semanas me quedan… 4 días y 18 horas y media. Volverán los:

  • ¿Estás abierta?
  • ¿Dónde están los lavabos?
  • ¿Me das cambio?
  • Allí ponía que estaba a X (precio).
  • ¿Dónde envolvéis?
  • Dame bolsas
  • ¿Dónde están las latas de boquerones en vinagre?

Y nunca acompañado de nada amable. Aunque les contestes. Ni las gracias.

Y no olvidemos mis:

  • Oiga, por aquí no puede pasar. Sin compra se sale por la salida sin compra.
  • Ya no envolvemos, desde las navidades pasadas.
  • ¿Tarjeta club?
  • ¿Los lavabos? Al fondo a la izquierda.
  • Holaa tengo un precio/necesito cambio/me traéis la llave?/necesito bolsas. Mercii.

 

Y lo que más temo no son ni las pataletas de los clientes, ni las malas contestaciones, ni las pausas de tres horas de los sábados. Chanan, chanan… mi horario de agosto. Resulta que según mi horario debo ser la desgraciada que le cae mal a la jefa porque hasta ahora mi horario ha sido:

  • Voy siempre de tardes.
  • Además, prácticamente todo cierres.
  • Y no te lo pierdas: de lunes a jueves 3 horitas. Viernes van 5. Sábado 9 horazas.

Hablé con mi jefa para que mejorara estas tres cosillas… alguna semana de mañanas, si no puede ser al menos que no sean todo cierres, y que sobre todo me reparta las horas de los sábados con las del resto de días de la semana. Espero que aún le quede un poco de misericordia y compasión. Porfi.

Crucemos los dedos, creo.

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