Dulce rutina
Hemos vuelto. Y con ello todo lo del post anterior. Bueno, aún no he tenido que pedir ningún precio. Vamos mejorando.
Situación: 19:37. Alicia pone el cartelito de CERRADO y le dice al último cliente que no se ponga nadie más en la cola. 19:50. Alicia está terminando de atender al último cliente, y se pone una señora en la cola.
Alicia: Disculpe, la caja está cerrada
Señora: *no hace caso*
Alicia: ¡Oiga, que la caja está cerrada!
Señora: … *por fin se da por aludida* Sólo llevo una cosa.
Alicia: Pero la caja está cerrada.
Señora: ¡Pero sólo es una cosa!
Alicia: ¡ME DA IGUAL! ¡La caja está cerrada! *la señora mira a Alicia con odio profundo y segundos después se va*
¿Tan difícil era de entender la palabra “CERRADA”? En fin… Si alguien lee esto pensará que “Qué tía más borde” o “Si la chica sólo llevaba una botella de agua, la tendría que haber cobrado“… No te dejes engañar.
Por un momento, imagínate que llevas tú un cestito, o un carrito. Y te digo “No te puedo cobrar, está cerrada“. Tú te enfadas, lógicamente, pero te resignas y te pones en la cola de al lado. Después de ti me viene la chica con la botella de agua, y la dejo pasar. Y tú lo ves. ¿No te indignarías? ¿No pensarías algo como “¿Por qué a ella le cobra y a mí no?“? ¿De verdad tendrías en cuenta que ella sólo lleva una cosa mientras que tú llevas 30?
Otra situación que se puede dar es la siguiente: La chica con la botella se pone en la caja y la dejo pasar. Otro cliente viene con otro artículo y lo tengo que dejar pasar porque he dejado pasar a la chica. Y así hasta cinco o seis clientes. ¡Así no me voy ni al cierre! Y como a todo el mundo, me gusta irme a mi hora.
Sintiéndolo mucho (o quizá no tanto), para los “¡Que sólo llevo un artículo!” están las cajas rápidas.
Y mi horario bien. Más que bien. Creo que voy a enmarcarlo, porque horarios así desde luego no se tienen todos los días (el Porfi dio resultado).
Vuelta a la rutina
Dulces y placenteras vacaciones. De mis tres semanas me quedan… 4 días y 18 horas y media. Volverán los:
- ¿Estás abierta?
- ¿Dónde están los lavabos?
- ¿Me das cambio?
- Allí ponía que estaba a X (precio).
- ¿Dónde envolvéis?
- Dame bolsas
- ¿Dónde están las latas de boquerones en vinagre?
Y nunca acompañado de nada amable. Aunque les contestes. Ni las gracias.
Y no olvidemos mis:
- Oiga, por aquí no puede pasar. Sin compra se sale por la salida sin compra.
- Ya no envolvemos, desde las navidades pasadas.
- ¿Tarjeta club?
- ¿Los lavabos? Al fondo a la izquierda.
- Holaa tengo un precio/necesito cambio/me traéis la llave?/necesito bolsas. Mercii.
Y lo que más temo no son ni las pataletas de los clientes, ni las malas contestaciones, ni las pausas de tres horas de los sábados. Chanan, chanan… mi horario de agosto. Resulta que según mi horario debo ser la desgraciada que le cae mal a la jefa porque hasta ahora mi horario ha sido:
- Voy siempre de tardes.
- Además, prácticamente todo cierres.
- Y no te lo pierdas: de lunes a jueves 3 horitas. Viernes van 5. Sábado 9 horazas.
Hablé con mi jefa para que mejorara estas tres cosillas… alguna semana de mañanas, si no puede ser al menos que no sean todo cierres, y que sobre todo me reparta las horas de los sábados con las del resto de días de la semana. Espero que aún le quede un poco de misericordia y compasión. Porfi.
Crucemos los dedos, creo.
¿Cómo te llamas?
Debo ser una inculta en cuanto a los nombres de las personas. Pero creo que no hay día que no me sorprenda viendo algún nombre en algún DNI de los clientes. Por ejemplo, una chica que se llamaba Dulce Nombre (pensé que se trataba de buscar un nombre, no que se le pusiera Nombre de nombre), o Trinidad (pensé que era un nombre de mujer, pues resulta que también es válido para hombres), o Dolores (ídem), o Leoncio (era un hombre latino, allí quizás es común, pero a mí me recuerda al peluche que tiene un amigo; es un león). O algunos apellidos. Manazas, Tetas. Y una frikada un poco grande… Mi novio hace poco me prestó un juego de la PS2, algo antiguo, que se llama Disgaea, la segunda edición, y cuyo protagonista se llama Adell. Pues vi en el DNI de un señor que tenía de apellido Adell. Llegué a pensar que el juego me estaba afectando demasiado (me encantó) y que debía dejarlo, pero realmente yo vi Adell en el carnet…
Y yo Alicia. Encantada.