La cuarta vez y…

Diciembre 10, 2006 at 4:44 pm (Algún día lo entenderé, ¡Revolución!)

Intenté de nuevo desapuntarme de la Escuela Oficial de Idiomas. Y me volvió a salir la máquina diciendo que apretase el número 7 si quería obtener información sobre la matrícula. Pensando que ya lo habrían arreglado, lo apreté. Y sigue sin funcionar.

Está bien, dejo que el robot siga hablando, porque dice que si es otra cuestión, tengo que dejar pasar toda la cinta. La cinta pasa dos veces (cuestiones de lenguaje). Y yo espero. Por fin, me sale la voz del conserje. El mismo diálogo que siempre, sólo que después me decía “Sí, un momento”. Y entonces….

Suena música cutre. Para endulzar la espera, dicen. No sé si dulzura, pero sí risa mental, porque la música se atascó como un disco rayado…

Entonces se oye una voz de señor mayor, diciendo algo como “Espere un momento”, no sé si robot o persona real. El caso es que volvió la musiquita, y volvió a atascarse, y al ratito… me colgaron.

Tengo que ir a desapuntarme en persona… qué pereza…

Permalink Dejar un comentario

Cosiendo

Diciembre 9, 2006 at 10:53 pm (Suele pasar... o no)

Se me ha hecho un pequeño agujero en una zapatilla, así que he decidido hacer un apaño, al menos hasta que me compre otras. Y qué mejor que coser el agujerito.

Después de unas cuantas pasadas de aguja… ésta se rompe. Vale, no hay problema, se cambia de aguja.

Ahora viene la guasa: El dedal tiene dos agujeritos. Pues he ido a empujar la aguja con uno de esos dos. De la sangre que ha salido de mi dedo podría haberme hecho donadora y todo.

Dos agujeros… Sí, estaba destinada a pincharme. Y eso (más lo de la aguja) era una pista del destino que me decía que no cosiera el agujero, porque hoy se volvería a descoser. Seguro que se descose, y cuando lo haga me echaré a llorar, en homenaje al pinchazo de mi dedo.

Permalink Dejar un comentario