Universidad, Tarjeta de crédito, Ratas
Hoy he tenido una noche especialmente productiva en cuanto a mi fábrica de sueños. Tres, si es que no han sido más y no alcanzo a recordar.
El primero fue que yo iba a la universidad. Y me sentía feliz. Aunque la universidad en sí era un bodrio, pero me sentía feliz. Además, los compañeros más apreciados de clase estaban conmigo, y algún profesor del instituto también. Era mucho más largo el sueño, pero no recuerdo. Sólo sé que estábamos todos sentados, apretujados de la gente que había. Pero me sentía feliz. Cosa que me hace recordar que para que pase eso, y si es que pasa, tendré que esperar a septiembre del 2007.
En el segundo hace falta decir que en la realidad mi madre me va a coger una tarjeta de crédito, y me ha dicho que solamente la use cuando me vea en apuros. Pues en el sueño iba a comprar al súper comida, no recuerdo qué. Y sé que cogí una bolsa de… patatas creo que eran… pues las cogí sin mirar el precio. Y cuando ya estaba en la cola, vi que valían 53€ y pico. Y cuando pasé a caja el total eran 59 y algo. Miro en mi cartera, y obviamente no llevaba tanto dinero (15€ creo), así que decidí pagar con mi nueva tarjeta de crédito. Nada más.
Y en el tercer sueño también hace falta decir un antecedente, y es que el otro día, volviendo a casa después de estar con Santi, vimos dos ratas metiéndose en las cloacas. En el sueño estabamos en clase de inglés, pero en un aula que no recuerdo que exista en mi instituto, y todo el mundo estaba algo revolucionado. Pues de pronto veo dos ratas debajo de la mesa de la profesora, y me limito a levantar mis pies y encogerme en mi silla. Mi profesor de historia estaba a mi lado, y me preguntó que qué me pasaba. Le dije lo que ocurría, y él hizo lo mismo que yo, solo que él estaba en un sofá. Y otro chico que estaba en mi clase, pero que en la realidad no va a mi clase, también vio a las ratas, y le dije algo como: "No lo digas en voz alta, que si no, la gente se revolucionará, y con ello las ratas, y no quiero que se acerquen". Fin del sueño.
Mi fábrica de sueños cada vez saca sueños más atrofiados. Y porque no he explicado otros sueños que he tenido durante mi vida… ni pienso hacerlo, más que nada porque no recuerdo. Pero sé que más de una vez he pensado que sueños así sólo los puedo tener yo.
La crueldad personificada
*Situación: en el messenger, hablando con un chico que es especialmente… ¿pesado?*
Alicia: Bueno, pues me voy
Gerardo: Qué raro, ¿tan pronto? Estás enferma
A: No sé… ¡Bueno adiós!
G: Adiós
*dos minutos*
A: Vale, no me voy
G: No, como quieras, si no te he dicho nada. Si quieres irte tienes permiso
A: No, si no es por ti
G: Ah! Ok. ¡No te importo!
A: No es eso, pero que no era por nada que tú hubieras dicho por lo que me quedaba…
G: Ok, pero me siento desplazado.
A: Ea, ea
Gran conversación. Suena cruel. ¿Soy cruel? Quizás. Pero él es un pesado. Así parezco más cruel, ¿verdad? Entonces sí, seré cruel. Cruel, cruel, cruel.
Pero él es un pesado, y tenía ganas de soltarle algo así.
¿Cría?
*Situación: Lorena, amiga de mis amigos y conocida mía, acaba de actuar. Está hablando con un niño*
Lorena: Te ha gustado??
Niño: Síi!
L: Sí?? *carita feliz*
*Al cabo de unos minutos, Lorena se acerca a mi grupo*
L: Qué tal??
Gente: Bien, bla, bla, bla.
Santi: Mira, Lore, ha venido Alicia también.
L: Holaa *dos besos*. Te ha gustado??
Alicia: Sí, felicidades.
L: Sí?? *carita feliz*
Tengo tres teorías:
- Lorena me ve cría
- Lorena trata a los conocidos-pero-no-amigos como críos
- Tengo pinta de cría
No sé qué pensar. Bueno, cabe decir que me han creído tener 13 años teniendo 16 o 17… Dice mi padre que cuando tenga 40 me creerán tener 30. Y yo le digo que ojalá, que estas cosas suelen ser al revés. Bueno, aún me quedan 22 años para comprobarlo. Y que duren, que duren.
…
No quiero tener pinta de niña pequeña!
Madres…
*Situación: Alicia acaba de llamar a papá para ver si le deja salir esta noche con los de clase. Papá le dejó, pero dijo: "Antes que no salías nada y ahora te estás pasando…". No comments*
Alicia: ¡Dice que me estoy pasando! *risa*
Mamá: Hombre, es que si sales cada fin de semana normal que diga eso…
A: ¿¿Cada fin de semana?? Hace dos semanas salía porque estaban las fiestas del barrio y…
M: ¿Y la semana pasada?
A: *cara de asombro* ¿¿¿La semana pasada dónde fui yo???
M: El sábado, en tu cumpleaños, que estuviste todo el santo día fuera…
A: Mama, eso de pasar el día fuera lo he hecho un montón de veces, te estoy hablando por la noche…
M: Anda, hazme un café.
A: @#~%€¬&$!!!!
En fin… quien la entienda que la compre, que ya la devolverá. Lo que más me sorprende es que si no está, incluso la puedo echar en falta. Grandes contradicciones de la vida.
Con la misma medicina
Atentos al siguiente… ¿chiste?:
'Mis tías solían acercarse a mí en las bodas, dándome golpecitos en las costillas y diciendo:
"Tú eres la siguiente…"
Dejaron de hacerlo cuando yo empecé a hacer lo mismo en los funerales'
Me encanta el sentido del humor que tiene el que se inventó este chiste. ¿Alguien conoce al autor?
Esto no es normal
Acabo de oír algo que me ha dejado realmente… ¿traumatizada? Sí, quizás esa es la palabra. Santi (que por cierto, estoy saliendo con él… Diego hace meses que dejó de atraerme. Todo por Santi) me acaba de enviar un archivo de audio. Se supone que es de una emisora de radio. Transcribo saltándome algunas cosas:
Eric, que es uno de nuestros protagonistas, y su pareja, su chico, Andrew (Kiki), han sido ingresados para un tratamiento de emergencia después de que una noche amorosa les fuera francamente mal. Declaraciones de Eric: "Introdujimos un tubo de cartón por su recto, y deslicé dentro a Ragot, nuestro hámster. Como siempre, Kiki gritó: '¡Armagedon!', en señal de que era suficiente. Intenté recuperar a Ragot, pero no podía salir, así que me asomé al tubo y encendí una cerilla, pensando que la luz le atraería". La cerilla encendió una bolsa de gases intestinales, y el lubricante que habían usado y una llamarada salieron por el tubo, produciendo graves quemaduras en la cara del señor Eric. También se incendió el pelaje del hámster, lo cual provocó que se prendiera otra bolsa de gas, mayor y más interna, propulsando al roedor hacia afuera como una bala de cañón. Eric sufrió quemaduras de segundo grado y rotura del tabique nasal a consecuencia del impacto del hámster mientras que su chico sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el ano y en el interior. Increíblemente el hámster sobrevivió, pero al salir corriendo despavorido, ya que seguía en llamas después de lo ocurrido, prendió fuego a dos cortinas, una cama y un sofá. Eric y Kiki estaban tan heridos que no reaccionaron a tiempo para salvar su casa del tremendo incendio que rápidamente se propagó.
Es… no tengo palabras. Nunca me cansaré de decir que la gente está muy mal. Fatal. El mundo se irá a pique antes de lo que le corresponde con este tipo de gente. Aunque, a pesar de que está mal, a los demás nos permite echar unas buenas risas a costa suya.