Depresión
Creo que no voy a enlazar más aquellos posts en los que la gente me trataba como una niña pequeña. O me echaba poca edad. Porque son demasiados. Va… busquemos el último, al final del post…
El otro dia tuve que ir al médico (infección de orina, quinta vez desde febrero, segunda en un mes… ¡vamos mejorando!). Y mi madre se puso a hablar con una mujer que esperaba. Y hablando…
Mamá: Y esta, que tiene ya 21…
Señora: ¡¿21?! Ay, ¡qué mayor! Yo que le echaba unos 15…
…
No puede ser. ¿¿15 AÑOS?? ¡¡POR FAVOR!! Cómprense unas gafas…
El otro día se lo comenté a una amiga, y definitivamente la culpa es del flequillo. Bueno, en parte. Que a pesar de no llevarlo, me echan menos edad. Me piden el carnet en las discotecas. A mí sola. Y lloro.
Espero que valga la pena. Espero que con 30 años me echen 20. Espero que con 40 me echen 25. Porque como me estropee de golpe creo que lloraré de verdad.
Música
El otro día estaba esperando yo el autobús para volver a casa después de un duro día de trabajo, sola en la parada. Aparece una chica de la nada, pasa un bus y ni a ella ni a mí nos iba bien. Aparece otra chica, y pasa otro bus con el mismo número, al que se sube la segunda chica. Todo normal: buses repetidos, el tuyo sin aparecer, mucho calor, horarios de agosto que queman de la espera…
Por otro lado aparece una mujer d unos 40 años con su hija, de unos 12 ó 13. La mujer llevaba música en el móvil, alta, cosa que odio profundamente. Era salsa, o algo así. Y yo pensando que por qué no venía mi bus. O el otro. En esa parada paran tres buses, el que se repetía (A), el mío (B), y el otro (C). El mío me deja en casa en un cuarto de hora. El otro tarda media hora en acercarme, pero también me deja. El caso es que ninguno de los dos aparecía.
La madre y la hija hablaban, entre “tirirís” de la música de la madre:
Hija: ¿Y cuál tenemos que coger?
Madre: El B. Creo que el A y el C los podemos coger también, pero dan mucha vuelta.
Aparece el A de nuevo, y se suben. Estaba yo celebrando mentalmente la vuelta del silencio a mis oídos, cuando las puertas del bus se abren para dejarlas bajar. Vaya, no les iba bien. Vuelve el “tirirí“.
La niña se sienta al lado mío, y de repente pone ella su música, en su movil, al lado mío. S.O.S, de los Jonas Brothers. Entre el “Uuuuuh this is an S.O.S” y el “tirirí” solo faltaba una cosa que acabó por pasar: Que la niña se pusiera a cantar sin tener ni idea de inglés.
Apareció el bus C, el que me tarda media hora. Lo llamó una señora que no sé cuando vino a la parada, y esperé un poco. En ver que madre e hija no tenían intención de cogerlo, me levanté corriendo y me subí. Uf… Respiré profundo. Compadecí solemnemente el viaje en bus que le esperaría a la chica que también esperaba el B.
Me parece del todo insoportable la gente que se pone música, molestando a los demás. ¿Para qué se inventaron los auriculares?
Enfermita…
Creo que tengo que ir a médico. Al psicólgo quizás. O en caso de ser muy serio, al psiquiatra directa.
…
¡Tengo ganas de ir a trabajar!
¿Es grave, doctor?
Ains… todo el mundo me dice que es “normal”, porque todo es nuevo, estoy aprendiendo y de momento no se han montado follones. Dicen que luego lo odiaré, tanto o más que a la caja. Pero yo digo que son envidias por curar…
Atención al cliente, dígame…
Como sabéis, hace unas semanas le pedí el grandísimo favor a mi generosísima jefa de que mirase mis horarios, que los mejorase a poder ser.
(me dijo que miraría de hacer algo, a ver cómo veía agosto)
El otro día le comenté a mi queridísima (sobre todo desde que vi mi horario de agosto) jefa que si podía hacerme el grandísimo favor de dejarme el contrato ampliado hasta navidades, o más.
(me dijo que dependía de RRHH)
También le dije que si podía hacerme el grandísimo favor de que si salía algún puesto de algo, lo que fuera (principalmente me interesaba patinadora (eh, que las patis molan), o mostrador (estas molan mas porque hacen menos en mejores condiciones, pero no se lo propuse porque supuse que el cupo estaba lleno y a rebosar, después de que cerrasen atención al cliente de la planta de arriba), o cualquier cosa que no fuera caja, básicamente), que me tuviera en cuenta para ocuparlo, ya que últimamente me crispaban los nervios los clientes que pasaban por caja con estupideces y tonterías varias.
(me dijo que ya vería, que lo mismo me daban formación de financiera para cuando hiciera falta)
Y de paso le recordé que llevo dos años en la empresa y que según la normativa, a cada empleado le toca un seguimiento (charla sobre el estado del empleado) al año, y yo no he tenido ninguno. Quiero saber cómo estoy.
(me dijo que se pondría a ello en cuanto acabase los horarios de septiembre)
Bastante desesperanzada, esperé a todo ello. Pues bien. Los horarios me los mejoró, como ya dije. La ampliación… aún no sé nada. Pero lo más probable es que me deje ampliada. ¿Por qué? Porque lo siguiente, el cambio de puesto, ya me lo ha facilitado. Y eees que… soy una de las chicas de atención al cliente ^^. ¡Viva el mostrador!
La gente me dice que en realidad van allí las peores broncas. Y es cierto. Pero, sinceramente, si es el único factor en contra que hay, gano por goleada con mis pros:
- Fuentede agua a 5 pasos
- En la grandes batallas nunca estaré sola
- Libertad de movimiento más allá de un metro cuadrado
- Tomate un respiro: huye detrás del cuartito
- Y sobre todo: AIRE ACONDICIONADO
Y de paso he subido un escaloncito más en la empresa. Pero no tengo que olvidar que es temporal… y tan pronto como vuelvan todas las que faltan, Alicia irá irremediablemente a ese lugar tan odiado por todas las que vamos allí cada día como lo es… la caja.
Bu.
Dulce rutina
Hemos vuelto. Y con ello todo lo del post anterior. Bueno, aún no he tenido que pedir ningún precio. Vamos mejorando.
Situación: 19:37. Alicia pone el cartelito de CERRADO y le dice al último cliente que no se ponga nadie más en la cola. 19:50. Alicia está terminando de atender al último cliente, y se pone una señora en la cola.
Alicia: Disculpe, la caja está cerrada
Señora: *no hace caso*
Alicia: ¡Oiga, que la caja está cerrada!
Señora: … *por fin se da por aludida* Sólo llevo una cosa.
Alicia: Pero la caja está cerrada.
Señora: ¡Pero sólo es una cosa!
Alicia: ¡ME DA IGUAL! ¡La caja está cerrada! *la señora mira a Alicia con odio profundo y segundos después se va*
¿Tan difícil era de entender la palabra “CERRADA”? En fin… Si alguien lee esto pensará que “Qué tía más borde” o “Si la chica sólo llevaba una botella de agua, la tendría que haber cobrado“… No te dejes engañar.
Por un momento, imagínate que llevas tú un cestito, o un carrito. Y te digo “No te puedo cobrar, está cerrada“. Tú te enfadas, lógicamente, pero te resignas y te pones en la cola de al lado. Después de ti me viene la chica con la botella de agua, y la dejo pasar. Y tú lo ves. ¿No te indignarías? ¿No pensarías algo como “¿Por qué a ella le cobra y a mí no?“? ¿De verdad tendrías en cuenta que ella sólo lleva una cosa mientras que tú llevas 30?
Otra situación que se puede dar es la siguiente: La chica con la botella se pone en la caja y la dejo pasar. Otro cliente viene con otro artículo y lo tengo que dejar pasar porque he dejado pasar a la chica. Y así hasta cinco o seis clientes. ¡Así no me voy ni al cierre! Y como a todo el mundo, me gusta irme a mi hora.
Sintiéndolo mucho (o quizá no tanto), para los “¡Que sólo llevo un artículo!” están las cajas rápidas.
Y mi horario bien. Más que bien. Creo que voy a enmarcarlo, porque horarios así desde luego no se tienen todos los días (el Porfi dio resultado).
Vuelta a la rutina
Dulces y placenteras vacaciones. De mis tres semanas me quedan… 4 días y 18 horas y media. Volverán los:
- ¿Estás abierta?
- ¿Dónde están los lavabos?
- ¿Me das cambio?
- Allí ponía que estaba a X (precio).
- ¿Dónde envolvéis?
- Dame bolsas
- ¿Dónde están las latas de boquerones en vinagre?
Y nunca acompañado de nada amable. Aunque les contestes. Ni las gracias.
Y no olvidemos mis:
- Oiga, por aquí no puede pasar. Sin compra se sale por la salida sin compra.
- Ya no envolvemos, desde las navidades pasadas.
- ¿Tarjeta club?
- ¿Los lavabos? Al fondo a la izquierda.
- Holaa tengo un precio/necesito cambio/me traéis la llave?/necesito bolsas. Mercii.
Y lo que más temo no son ni las pataletas de los clientes, ni las malas contestaciones, ni las pausas de tres horas de los sábados. Chanan, chanan… mi horario de agosto. Resulta que según mi horario debo ser la desgraciada que le cae mal a la jefa porque hasta ahora mi horario ha sido:
- Voy siempre de tardes.
- Además, prácticamente todo cierres.
- Y no te lo pierdas: de lunes a jueves 3 horitas. Viernes van 5. Sábado 9 horazas.
Hablé con mi jefa para que mejorara estas tres cosillas… alguna semana de mañanas, si no puede ser al menos que no sean todo cierres, y que sobre todo me reparta las horas de los sábados con las del resto de días de la semana. Espero que aún le quede un poco de misericordia y compasión. Porfi.
Crucemos los dedos, creo.
¿Cómo te llamas?
Debo ser una inculta en cuanto a los nombres de las personas. Pero creo que no hay día que no me sorprenda viendo algún nombre en algún DNI de los clientes. Por ejemplo, una chica que se llamaba Dulce Nombre (pensé que se trataba de buscar un nombre, no que se le pusiera Nombre de nombre), o Trinidad (pensé que era un nombre de mujer, pues resulta que también es válido para hombres), o Dolores (ídem), o Leoncio (era un hombre latino, allí quizás es común, pero a mí me recuerda al peluche que tiene un amigo; es un león). O algunos apellidos. Manazas, Tetas. Y una frikada un poco grande… Mi novio hace poco me prestó un juego de la PS2, algo antiguo, que se llama Disgaea, la segunda edición, y cuyo protagonista se llama Adell. Pues vi en el DNI de un señor que tenía de apellido Adell. Llegué a pensar que el juego me estaba afectando demasiado (me encantó) y que debía dejarlo, pero realmente yo vi Adell en el carnet…
Y yo Alicia. Encantada.
Misterios por resolver
Situación: Alicia en caja. Viene una señora con una caja de té.
Señora 1: Oye, nena, ¿esto es té?
Alicia: … Señora, sí es té; lo pone en la caja. *y además bien grande*
Señora1: ¡Ay, no sé! ¡Por si acaso!
O:
Situación: Alicia en caja. Viene otra señora con una caja de ollas.
Señora 2: Perdona, es que mira, pone aquí que son para inducción, pero… ¿De verdad son para inducción?
Alicia: Bueno, yo no entiendo de ollas pero si lo pone en la caja será que sí…
Señora 2: Es que como hay tanta diferencia de precios… *???*
Y otra más muy del estilo de la anterior, por no decir igual pero con bombillas para los faros de un Renault Laguna. No lo entiendo, no lo entiendo. Para casos así siempre tengo una serie de teorías que podrían explicar los hechos, pero esta vez me es imposible sacar nada en claro. ¿Tan insegura de sí misma es la gente? ¿Tanto como para no fiarse ni de lo que ven sus ojos? Uff…
Qué paciencia.
Por cierto, y así mato dos pájaros de un tiro. Con 18 años me echaban 14. Ahora con 20 me echan 18. Vamos regulando la cosa. Pero me duele el alma cuando pienso que si no me echan menos de 18 es porque en los sitios donde me los han echado no puedo estar teniendo menor edad: según en qué discotecas, en la autoescuela, en el lugar donde trabajo, en clase…
¿Esto seguirá así cuando tenga 40 años?? Esperemos, jum.
Reencuentro
Después de dejar pasar casi dos años sin actualizar esto…
Situación: Alicia y Aurora están en clase, esperando a que la profesora que da Psicología aparezca de una vez.
Aurora: ¿Y qué? ¿Cómo va el trabajo?
Alicia: ¿Qué trabajo? *pensando que se referiría a alguno de clase*
Aurora: ¡Ah! ¿Que lo has dejado??
Alicia: ¿Cuál de ellos??
Aurora: Ay, ¿que tienes más de uno…?
Alicia: Aurora, por favor, ¿de qué trabajo me hablas?
Aurora: Ay, no sé, déjalo…
Alicia: *recapacita*… ¿Carrefour?
Aurora: ¡Sí! ¿Qué tal te va?
… He vuelto. Y gracias a que pude recuperar “Mis Favoritos” de internet, en el pc antiguo. Porque no me acordaba de esto. Qué pena dejarlo abandonado… Aunque es curioso leerlo después de tanto tiempo. Espero no volverlo a dejar abandonado.
Fuera de más situaciones raras… Las cosas han cambiado mucho. No conservo apenas nada de lo que tenía hace dos años. Ni el chico, ni el piso, ni las clases, ni los abuelos. Ahora tengo otro chico, otro piso, otras clases (la universidad…), un trabajo como cajera (del que seguro que sacaré mucho material para Mariposas)… Algunos amigos más, otros amigos menos. La única que sigue igual soy yo. Con mi flequillo y mis pecas. Y las cuatro anécdotas para contar.
Intentaré seguir, o en el mejor de los casos, mejorar el ritmo que llevaba antes…
.
Formulario va con r…
*Santi y Alicia hablan en un banco. Por detrás pasa un chinito sin que Alicia se dé cuenta*
Alicia: Y he llenado el foLmulario… Ai, perdón, el formulario…
Santi: … *ríe*
*Alicia se da cuenta del chinito que pasaba, que se le ha quedado mirando. Alicia muere en el acto*
Hay cosas que nunca cambian. Las situaciones vergonzosas llevan mi nombre escrito donde quiera que vaya…
Estúpida de mí…
*Una amiga de la hermana de Santi se echa en la cama a hablar con la hermana de Santi, y la novia de un primo de Santi*
Santi: Alaa, alaa! Tú como en tu casa eh? Echándote en la cama porque sí…
Hermana: Hombre, que haga lo que quiera, no se va a estar apoyada en la pared…
*Yo estaba apoyada en la pared*
Hermana: *se da cuenta cuando el resto de personas ya me habían visto y me habían mirado con cara de bastante complicidad* ¡Uy, perdona! Ven, siéntate aquí con nosotras…
Qué vergüenza más horrible. Qué corte. Qué de todo… Nunca me voy a poder llevar bien del todo con la familia de Santi…
Inculta
Me siento inculta. Tantos años engañada. Tanto tiempo malgastado y errando. Oh…
Yo siempre dije cabiese. Porque de pequeña escribí cupiese y me lo tacharon. Ese profesor estaba equivocado, y me hizo equivocarme a mí.
Cupiese, cupiese, cupiese (o cupiera).
Cupiese.
Cantando
David: Mira, aquí pone “Repeat Chorus”… Chorus chorus chorus chorus chorus…
Bonito recuerdo… En fin xD.
Excusas…
Alejandro: *es mi actual compañero de mesa* ¿Llevamos la misma chaqueta?
Alicia: No, lo mío es jersey rosa, lo tuyo es chaqueta marrón. Creo que ya he vivido esta conversación *cara de duda*.
Alejandro: *ríe* No sé…
*Pasan unos instantes, y Alejandro me pide ayuda sobre algo, y yo no le quiero ayudar, porque le conviene más que no le ayude (y va en serio, ¡no era porque no quisiera ayudarle!)*
Alejandro: ¡Va, ayúdame! ¡Somos un equipo! ¡Tenemos la misma chaqueta! ¡Somos el Equipo Actimel!
Alicia: *cara de estupefacción*
Hay gente para todo.
…
Cosa que me hace recordar que tengo otra entrega de frases de los profesores, no tiene desperdicio. La mayoría de mis libros tienen algunas notitas a los márgenes que merecerá la pena poner por aquí (espero!).
Poco abrigo?
Imaginaos la siguiente situación:
Alicia está enferma y después de hacer un examen, se va de la clase. A los pocos minutos pica, abre y dice:
- Ehm… la chaqueta…
Y se va.
En ese margen de tiempo ha pasado que:
- He bajado las escaleras (tres pisos).
- He dejado las notas firmadas en la casilla de la tutora.
- Le he dicho a la conserje que me dejase salir, porque me iba, ya que sólo había ido para hacer exámenes.
- Me ha dicho algo como “Uy, qué poco abrigada vas!”
- He recordado que me he dejado la chaqueta en clase.
- He vuelto a subir los tres pisos.
Desastre, desastre… es lo que tiene dormir una horita…